POTENCIAL EDUCATIVO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN LA LECTOESCRITURA DE PERSONAS CON DEFICIENCIA VISUAL.
Resumen del artículo
El objetivo principal
de este artículo, se centra en el potencial educativo de las nuevas tecnologías
en la lectoescritura de personas con deficiencia visual. Si bien es cierto, la
utilidad de las herramientas TIC, en especial la línea braille, para el
aprendizaje y el refuerzo del braille: motivan al alumno, dándole autonomía y
aumentando su autoestima, interacción e inclusión; favorecen un enfoque lúdico
e innovador, y, en relación con el método tradicional, disminuyen el número de
sesiones necesarias para el aprendizaje. A través de este artículo, se
considera necesario potenciar el uso de las TIC para el aprendizaje y refuerzo
del braille, así como crear un método didáctico de aprendizaje de dicho código
a través de las TIC que sea lo suficientemente flexible como para adaptarlo a
los diferentes métodos utilizados en los centros educativos, y con suficiente
apoyo al profesorado en el asesoramiento sobre recursos, en la elaboración y
adaptación de los mismos, viéndose conveniente también realizar un estudio
comparativo sobre las repercusiones académicas, económicas y técnicas entre el
uso de las TIC y de otros recursos en el aula. En resumen, las avanzadas
tecnologías pueden posibilitar o facilitar la tarea lectoescritora.
Mapa conceptual
Valoración crítica
A continuación, reflejaré una breve reflexión
haciendo énfasis en el hilo conductor que vertebra este trabajo; el potencial educativo de las nuevas tecnologías en la lectoescritura de personas con deficiencia visual.
Los niños/as con discapacidad visual no constituyen un grupo homogéneo. En el mismo colectivo se presentan importantes diferencias individuales, dependiendo de las circunstancias del entorno familiar, la presencia o no de otras discapacidades asociadas, repuesta educativa y estimulación que se le ha venido prestando.
Según
la LOE de 3 de mayo de 2006 y su extensión en la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de
diciembre, para la mejora de la calidad educativa (LOMCE), estos alumnos/as
presentan NEAE y requieren, por lo tanto, una atención educativa distinta a la ordinaria con una serie de apoyos y
ayudas específicas.
Las instrucciones de 22 de junio de 2015, por
las que se establece el protocolo de detección e identificación de las NEAE y
la organización de la respuesta educativa, entienden por ceguera o disminución visual grave en ambos ojos con la mejor corrección óptica y con implicaciones importantes en el aprendizaje escolar. La visión en ambos ojos reúne, al menos, una de las siguientes condiciones: agudeza visual igual o inferior a 0'3 obtenida con la mejor corrección óptica posible y/o campo visual menor o igual a 10 grados. La discapacidad visual es la alteración de la estructura o funcionamiento del sistema visual, que causa una limitación, la cual, aún con la mejor corrección posible interfiere el aprendizaje que se puede lograr a través del sentido de la vista.
De hecho, con poco que investiguemos nos damos cuenta que disponemos de una gran cantidad de recursos TIC que ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. A estas herramientas tecnológicas se les denomina tecnologías de apoyo a la discapacidad (TAD).
Este
alumnado presenta necesidades educativas que debemos identificar desde la
escuela a través de la evaluación psicopedagógica, para saber cuáles son sus
dificultades y diseñar una respuesta educativa ajustada a sus características,
con el fin de optimizar al máximo sus posibilidades favoreciendo el desarrollo
integral del alumno/a dentro de sus posibilidades, desde una escuela inclusiva
y entorno interactivo, donde participemos todos los agentes educativos de forma
coordinada, cooperativa y en equipo. Solo así se conseguirá una educación de
calidad y equidad dentro del sistema educativo, ofreciéndole una respuesta lo
más normalizada posible.
Por
tanto, la educación debe basarse en la personalización de la enseñanza,
escolarizándose en las modalidades menos restrictivas posibles. Para ello, es
necesario emplear unas estrategias específicas y el empleo de apoyos y recursos
especializados.
Es
evidente que en los últimos años se está llevando a cabo un proceso de cambio
en el que las nuevas tecnologías se están expandiendo en nuestra sociedad a
gran velocidad y de las que nadie puede quedar al margen, y mucho menos las
personas con discapacidad (Tortosa, 2004).
Por
tanto, teniendo en cuenta todo lo anterior, se considera que las TIC son una
herramienta que si sabemos cómo, cuándo y para qué utilizarlas potencia
significativamente el desarrollo de las personas con discapacidad visual.
De
esta forma, a raíz de la idea mencionada anteriormente pienso que en la escuela
deberían de darse nuevos métodos de enseñanza que precisamente por ser nuevos
deberían de distinguirse de los métodos utilizados anteriormente. Sin embargo
esto no es así. Aún se siguen impartiendo las clases de la misma forma que la
recibieron nuestros padres con pequeños matices diferenciadores; los castigos
están a la orden del día, las copias y el aprendizaje por repetición son las
grandes estrellas y los escolares siguen sin comprender la mayoría de los
conceptos que se les pretende transmitir. ¿Dónde está el cambio y la
innovación? La escuela parece ser la única institución que se ha quedado
obsoleta a pesar de que ella misma pide a gritos su renovación. ¿Dónde está el
problema entonces? El problema se encuentra en que los docentes tienen miedo a
innovar, miedo a lo desconocido. Es como cuando alguien hace puenting por
primera vez. Tiene miedo a lo que pueda pasar y cuanto más lo piensa más “loca”
le parece la idea. Sin olvidar que la mayoría de su entorno lo etiquetara de
loco y no comprenderá la necesidad de esta actividad. Sin embargo si finalmente
esta persona toma la decisión de hacerlo el resultado puede ser bastante
gratificante y querrá repetir.
Sin
embargo, las tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han
experimentado un avance imparable en las últimas décadas en todos los campos.
La escuela no ha quedado al margen de esta evolución y de distintos modos ha
ido incorporando el uso de estas herramientas en su práctica diaria. La
Educación Especial también ha ido adaptando el uso de las TICs con su alumnado
ya que según Marqués (2002) facilitan:
- La comunicación.
- El acceso/proceso de la información.
- El desarrollo cognitivo.
- La realización de todo tipo de aprendizajes.
- La adaptación y autonomía ante el entorno.
Por
consiguiente, debemos de huir de la concepción de la tecnología como un fin en sí
misma, es decir, el hecho de incorporar la tecnología en la intervención educativa
de personas con discapacidad visual debe acompañarse de una reflexión metodológica y
replanteamiento de la organización escolar y del aula.
Pino
(2006) nos muestra también como los resultados de múltiples investigaciones
demuestran cómo las TIC ofrecen muchas posibilidades de interacción en estas personas.
Además, está comprobado cómo las tareas de aprendizaje que se realizan mediante
el uso de las TIC resultan muy motivadoras para las personas con TEA (Chen y
Bernard-Opitz, 1993; Moore y Calvert, 2000; Parsons, Leonard y Mitchell, 2006). En
efecto, los recursos tecnológicos son importantes ayudas para este alumnado,
pero es dudosa la relación entre cantidad de progresos tecnológicos y formas
más inclusivas de escolaridad (Ainscow, 2006).
En
resumen, el uso y beneficio de los medios informáticos en la intervención de
personas con discapacidad visual dependerá de sus características y necesidades específicas de
apoyo educativo. De este modo, el posible beneficio que acompaña a esta
utilización de los medios informáticos dependerá de la forma en que este
recurso sea utilizado.
A continuación, se muestra el enlace del artículo "Potencial educativo de las nuevas tecnologías en la lectoescritura de personas con deficiencia visual".
https://www.revistacomunicar.com/index.php?contenido=detalles&numero=17&articulo=17-2001-25
No hay comentarios:
Publicar un comentario